Oxiaction y otras Prendas Delicadas.

Relatos y colada poética a secar sin centrifugado previo.

Retrovisor vital.

Foto | Camino Freiría

Foto | Camino Freiría

Te dejé hace nueve años. Nuestra relación ya no podía dilatarse más que tu ventrículo izquierdo (Reparación de Junta de la culata, 2007). Demasiados tornillos flojos en tu chasis óseo, fallos en los elevalunas menguantes de media noche, el cierre descentralizado de tu boca…

Desde entonces, debes saber, que mi vidómetro avanza a más de 270 kilómetros/ hora pero se me hace tarea imposible olvidarte. Zona azul, zona verde, zona multicolor…¡qué se yo!. Parkings públicos, privados, autopistas, caminos sin salida… estás en todas partes.

Hoy sé que te vi. El parpadeo inconfundible al poner los ojos de posición, te delataron. Ahora, más cerca, observo minuciosamente todos los recuerdos en el retrovisor vital compartido.

Luces de emergencia.
Parpadeo.
Inspección Técnica de Ventrículos.
Aquí te espero.

Ojos | Camino Freiría    Palabras | Iria Otero

Zona de embarque.

Fotografía | Camino Freiría

Fotografía | Camino Freiría

 

Intersección en el mar.
Un horizonte que dejó de ser
horizontal
aboya en una ansiedad dulce, vertical,
consentida.

Cabo al mar
para amarrar tristezas.
Cebo a tierra
para liberarle
(a ella).

Y a mí, me salen branquias al
respirar
en el fondo marino de
sus letras.

Ojos | Camino Freiría    Palabras | Iria Otero

2×1 en el cielo.

Fotografía | Camino Freiría

Fotografía | Camino Freiría

250gr. de lo que fuimos ayer.
Días al vacío. Sol de porexpan.
_ La luna póngamela en lonchas finas,
_ Las noches, para llevar.

Detestar a los que aún conservan
el plástico protector.
Palabras táctiles, sueños sin alarma.
Hoy 2×1 en mundo interior.

Y en la esquina inferior derecha
de nuestros días leer:
*Emoción válida
hasta fin de existencias.

 ———

Después de casi siete años separadas en la dimensión espacio-temporal, hoy me emociona (también hasta fin de existencias) contar con una nueva Prenda Delicada en esta lavandería de sentimientos.

Sus fotografías tienen voz dulce (como la suya), ojos de inocencia y hambre de magia en cada rincón sin salida de una rutina amenazante que sé que compartimos. A partir de hoy, firman dos. Vuelan dos. Sueña una.

Ojos | Camino Freiría    Palabras | Iria Otero    Notas |  Sye Elaine Spence

Reformas integrales.

Imagen | rrrrrrrroll

Imagen | rrrrrrrroll

Hoy no puedes pasar.
Digo esto haciendo una pausa publicitaria entre palabra y palabra mientras la determinación agujerea cada uno de mis miedos con una broca del 4.
Hay escombros de otras mañanas en el suelo.

Hoy me levanté con andamios en la piel.
Dos obreros silban en la almohada y revisan meticulosamente
las juntas de una juventud mal sellada.
Hay pladur en casi todos mis huesos.

Hoy la humedad se filtra por las esquinas de los recuerdos.
Y se despellejan, a tiras, hasta desnudar todas las aristas
que algún día cerqué con papel burbuja.

Hay cinta de doble cara rodeando mi cuerpo.
Todo lo que se siento por fuera,
se repite aquí.
Dentro.

Seis años.

Imagen | Jamie Beck & Kevin Burg

Imagen | Jamie Beck & Kevin Burg

 

Cuando el inspector llegó a la escena del crimen se quedó un buen rato analizando mis ojos de rape, cual abuela experta en busca de un matiz brillante que delate mi grado de frescura. ¡Qué ironía! Ese día cumplía la friolera de seis años tendido sobre la alfombra del salón y nadie se había percatado aún de mi presencia/ausencia.

Aquel 5 de abril ella acabara conmigo de un portazo en la sien y una frase disparada en la misma trayectoria: me comeré el mundo. Hoy yo, miedo transitorio, reaparezco porque necesita volverme a disparar para seguir creciendo.

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