Seis años.

por Iria Otero Fernández

Imagen | Jamie Beck & Kevin Burg

Imagen | Jamie Beck & Kevin Burg

 

Cuando el inspector llegó a la escena del crimen se quedó un buen rato analizando mis ojos de rape, cual abuela experta en busca de un matiz brillante que delate mi grado de frescura. ¡Qué ironía! Ese día cumplía la friolera de seis años tendido sobre la alfombra del salón y nadie se había percatado aún de mi presencia/ausencia.

Aquel 5 de abril ella acabara conmigo de un portazo en la sien y una frase disparada en la misma trayectoria: me comeré el mundo. Hoy yo, miedo transitorio, reaparezco porque necesita volverme a disparar para seguir creciendo.

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