UltimatumRest

por Iria Otero Fernández

Imagen | Micaël Reynaud

Imagen | Micaël Reynaud

 

Mi  bien querida compañera de madrugada,

Ya hace tiempo desde que la horizontalidad perpetua no es mi principal preocupación,
tiempo ya desde que los sucesivos ataques publicitarios empeñados en prejubilarme a los 10 años de edad me resultan indiferentes.

Recuerdo aquel invierno en el que superaste los 32kg y empezaste a dejarme esa cicatriz, calco da tu silueta. Empezamos a recorrer mundos coma nunca hiciera con otro/a compañero/a de madrugada: juntos volamos, asesinamos, ahogamos, imaginamos…… (suerte que las incontinencias fueron superándose con la edad 😉 Incluso a veces pequé de amigo permisivo y dejé compartirte, no tienes decencia……

Y ahora como si de una “zapata zapateada” se tratase, ya non vuelcas ninguna imagen sobre mi, sea del género que sea, sea del formato que sea.… Y non hay cosa que peor lleve alguien de mi constitución que sentirse poco funcional. Sé que puedo recuperarte, sé que puedo hacer que vuelvas a viajar por las noches y que tu cicatriz vuelva ser un puzzle nocturno entre tú y yo. Sólo necesito un poco de tu parte, pequena Amelie.

Firmado: Tu colchón de madrugada

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Os colchóns, sombras da noite.

(Octubre 2007)

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